"La felicidad es una manera de ir por la vida, ligera de equipaje, sin nada que perder porque ya todo está entregado. Lo importante no es que hago lo que quiero, sino que quiero lo que hago cada día".
No había fiesta en el llano ni baile sin el arpa mágica del maestro Figueredo.
Él, sus mulas y su arpa.
Una noche tenía que atravesar un bosque inmenso, donde le esperaban los bandidos.
A la mañana siguiente pasaron por allí unos arrieros y encontraron al maestro Figueredo cubierto de moratones y de sangre. Estaba vivo, pero en muy mal estado. Casi no podía hablar. Hizo un increíble esfuerzo y llegó a balbucear con unos labios entumecidos e hinchados.
- Me robaron las mulas.
Volvió a hundirse en un silencio que dolía y, tras una larga pausa, logró empujar hacia sus labios destrozados una nueva queja.
- Me robaron el arpa.
Al rato, y cuando parecía que ya no iba a decir nada más, empezó a reír. Era una risa profunda y fresca que inexplicablemente salía de ese rostro desollado. Y, en medio de la risa, el maestro Figueredo logró decir:
- ¡Pero no me robaron la música!
"No dejéis que nada ni nadie os robe vuestra decisión de ser feliz, la música que resuena en vuestros corazones, y que solo pueden oír los que aman la vida y se lanzan a compartirla".
Sor Lucía Caram - II Congreso de la Felicidad.
A la mañana siguiente pasaron por allí unos arrieros y encontraron al maestro Figueredo cubierto de moratones y de sangre. Estaba vivo, pero en muy mal estado. Casi no podía hablar. Hizo un increíble esfuerzo y llegó a balbucear con unos labios entumecidos e hinchados.
- Me robaron las mulas.
Volvió a hundirse en un silencio que dolía y, tras una larga pausa, logró empujar hacia sus labios destrozados una nueva queja.
- Me robaron el arpa.
Al rato, y cuando parecía que ya no iba a decir nada más, empezó a reír. Era una risa profunda y fresca que inexplicablemente salía de ese rostro desollado. Y, en medio de la risa, el maestro Figueredo logró decir:
- ¡Pero no me robaron la música!
"No dejéis que nada ni nadie os robe vuestra decisión de ser feliz, la música que resuena en vuestros corazones, y que solo pueden oír los que aman la vida y se lanzan a compartirla".
Sor Lucía Caram - II Congreso de la Felicidad.
Soraya
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